sábado, 21 de diciembre de 2013

Carl Sagan: La cuestión del aborto: una búsqueda de respuestas


La cuestión quedó zanjada hace años. El poder judicial optó por el término medio. Uno pensaría que la polémica había concluido, pero sigue habiendo concentraciones masivas, bombas e intimidación, muertes de trabajadores de clínicas abortistas, detenciones, intensas campañas, drama legislativo, audiencias del Congreso, decisiones del Tribunal Supremo, grandes partidos políticos que casi se definen sobre la materia y eclesiásticos que amenazan con la perdición a los políticos. Los adversarios se lanzan acusaciones de hipocresía y asesinato. Se invocan por igual el espíritu de la Constitución y la voluntad de Dios. Se recurre a argumentos dudosos como si fueran certidumbres. Los bandos en liza apelan a la ciencia para fortalecer sus posiciones. Se dividen las familias, maridos y mujeres deciden no hablar del asunto, viejos amigos dejan de hablarse. Los políticos examinan los últimos sondeos para descubrir qué les dicta la conciencia. Entre tanto grito, resulta difícil que los adversarios se escuchen.


Las opiniones se polarizan. Las mentes se cierran.

sábado, 14 de diciembre de 2013

Economía y pseudociencia: crítica a las falacias económicas imperantes

Recientemente el economista Jose Luis Ferreira ha escrito un libro, titulado Economía y pseudociencia: crítica a las falacias económicas imperantes. Para quien no lo conozca Ferreira es profesor titular de economía en la Universidad Carlos III de Madrid. Su faceta divulgadora la desarrolla principalmente en su blog Todo lo que sea verdad, y también en es colaborador activo del blog Mapping Ignorance. Leyendo sus posts se puede apreciar bien cuál es su postura, la defensa de una ciencia económica basada en el empirismo, en el análisis de datos, la realización de experimentos y simulaciones por ordenador. Debido a eso creo que lo puedo catalogar como el economista más científico que conozco, muy por encima en ese aspecto de otros que suelen rellenar columnas día sí día no en los periódicos españoles. 

Como se puede deducir del título del libro, este va sobre economía y ciencia. Mi postura en ese tema siempre ha sido que no tengo muy claro si la economía se puede considerar una ciencia. La capacidad de experimentación es limitada, igual que la capacidad de hacer predicciones que puedan ser luego contrastadas. Estas cuestiones las trata Ferreira en el primer capítulo de su libro, explicando que si bien la economía puede ser diferente de las demás ciencia dentro de ella sí se pueden identificar comportamientos más científicos y otros que van en contra de toda experiencia. Igualmente el carácter predictivo de la economía no es igual que el de la física, por ejemplo, pero eso no quiere indicar que no haya posibilidad ninguna de predecir ciertos eventos que ocurrirán si se toman ciertas medidas. 

Una vez terminada la introducción el libro pasa a desmontar distintas opiniones económicas que, según el autor, carecen de fundamento. Básicamente cada capítulo se centra en un aspecto de la economía y revisa de manera crítica afirmaciones e ideas que están bastante extendidas. Algunas de estas ideas son muy generales, pero otras vienen directamente de artículos y libros publicados por otros autores. Ahí los errores aparecen con nombre y apellidos, y no son pocos los que reciben su crítica. Gente popular en España como Niño Becerra, Vicenc Navarro o Alberto Garzón y gente internacional como Paul Krugman o Paul Grignon son algunos de los criticados. Lo más importante, en mi opinión, es que el autor nunca critica a la persona, sino la idea, y no la critica desde un punto de vista ideológico, sino con argumentos empíricos. 

Un ejemplo son las predicciones de Niño Becerra, y como no se han ido cumpliendo. Un dato curioso que yo no conocía es que este politólogo es aficionado a la astrología y presento una ponencia en un congreso astrológico sobre: Las grandes crisis socioeconómicas en la era de Piscis. En mi opinión esto debería se suficiente para no volver a tomar en serio a este hombre y sus predicciones en el futuro. Ferreira es más correcto y se limita a criticar sus afirmaciones y predicciones en economía.

Otro ejemplo se encuentra en el libro Hay alternativas [2], de Vicenç Navarro, Juan Torres López y Alberto Garzón. En ese libro se pronuncia repetidas veces el siguiente argumento: 

Cuando los ingresos salariales son bajos y las pequeñas y medianas empresas tienen dificultades porque no hay gasto suficiente, lo que ocurre es que aumenta el endeudamiento. Eso les viene muy bien a los bancos, porque su negocio es precisamente ofrecer créditos, y por eso piden siempre políticas de contención salarial. 

Esta afirmación es criticada en el libro no por afirmar que los bancos interfieran en las políticas económicas, sino por el método que sugiere. 

¿De dónde sale el que los bancos prefieran una ciudadanía pobre y endeudada, con alto riesgo de impago? Los bancos dan más crédito cuanto mayores sean los salarios y los beneficios de las empresas. ¿Por qué no se van los bancos a los países más pobres? ¿Por qué tienen más beneficios en los países más ricos? La realidad del negocio bancario hace extremadamente irreal esa teoría conspiratoria. Si la hay, será en otros términos.

Por supuesto yo no entro a valorar quién tiene razón, sobre todo ya que no he leído todavía el libro de Navarro-López-Garzón, pero es claro que la argumentación de Ferreira está basada en la experiencia, y no en verdades a priori o cuestiones ideológicas.

Todo el libro está empapado de esa idea, las opiniones económicas deben ser contrastadas y analizadas desde un punto de vista crítico y lo más científico posible. Como investigador no puedo más que apoyar ese punto de vista. Por supuesto, las cuestiones económicas tienen mucho de ideología, nadie lo duda, pero la ideología no puede movernos a ir en contra de la realidad. 

Además de la crítica a posturas pseudoeconómicas en los medios, el libro también analiza ciertas situaciones actuales. Ejemplos son el copago en medicina, la producción intelectual y las descargas o la Tasa Tobin. En todos los casos se defiende que las propuestas se deben defender en función de su eficiencia y de los objetivos a conseguir. 

Un ejemplo es lo que el autor denomina el "Monopolio Intelectual", es decir, la protección de los autores intelectuales mediante derechos de autor, pago por copia privada o legislación en contra de las descargas. Sobre ese debate se exponen dos posturas diferenciadas. 

El discurso a favor del monopolio intelectual suele tener la siguiente argumentación: 

«Si no se protege al autor mediante los derechos de autor, compensaciones por copia o por piratería— se corre el peligro de quitar los incentivos para la producción intelectual. Si la copia es libre, el autor perderá la remuneración por la venta y uso de su obra y se dedicará a otra actividad».

El discurso en contra dice algo así:

«El autor tiene otras fuentes de remuneración distintas y que tienen que ver con su condición de autor —como subsidios, trabajos remunerados o premios—. Además, las preferencias por el original y las ventajas de ser el primero en distribuir la obra permiten ya una remuneración. La copia ayuda a la difusión de la obra y a la celebridad del autor, que se beneficiará por ello». 

Después de analizar el tema el autor concluye: 

Consideremos ahora dos mundos alternativos que pueden suceder si la copia está permitida. 

– El mundo optimista. El nivel de creación sube un 30%, la difusión crece un 100% y la remuneración de los autores se mantiene.

– El mundo pesimista. El nivel de creación desciende un 70%, la difusión crece un 50% y la remuneración de los autores se reduce un 80%.

¿Es deseable permitir la copia? Creo que podemos concluir que sí en el mundo optimista, y que no en el pesimista. De nuevo la respuesta a la cuestión es empírica, y no apriorística. El saber si el número de títulos publicados varía o no con la introducción de nuevas leyes de derechos de autor será interesante, como también lo será el saber qué proporción de la remuneración a los autores llega por derechos de autor y qué parte llega por otras fuentes de ingreso como tocar en conciertos —muchos con subvenciones públicas— o tener una profesión en la que hacer valer la actividad creadora —desde profesor hasta conferenciante, columnista o tertuliano—, por poner solo un par de ejemplos.


Me parece un punto de vista interesante sobre un tema muy de actualidad. Continuamente se participan en debates donde se ven afirmaciones apriorísticas de este tipo. Que si no hay derechos de autor se producirá más o menos, que el software libre o privativo permite más o menos productividad y ahorro (véase mi opinión en Los Mantras del Software Libre), y muchos otros temas. Coincido con el autor en que serían deseables más argumentos, al menos en lo que a productividad se refiere. Por supuesto en este, y muchos otros temas, hay cuestiones éticas por discutir, pero cuando se habla de productividad se debería argumentar mejor. 

En definitiva es un libro completo y sencillo. No es un manual de economía, ni profundiza demasiado en cada tema. Quizás ese es su principal defecto, ya que yo hubiera preferido un análisis más profundo de algunos de los temas. En cualquier caso, para gente sin conocimientos de economía e interesados en la ciencia, como yo, es muy recomendable. 


[1]  Navarro, Vicenç et. al: Hay alternativas: propuestas para crear empleo y bienestar en España , Sequitur, Madrid, 2011.

domingo, 8 de diciembre de 2013

Manifiesto Escéptico

Así veo yo mi escepticismo:

Yo no creo en Dios, ni en que haya vida después de la muerte, no creo en la reencarnación ni  en los Reyes Magos. No creo que la homeopatía cure más allá del efecto placebo, tampoco que mirando las estrellas se pueda saber si me va a tocar o no la lotería, o que se pueda conjurar la suerte (sea lo que sea eso) con un amuleto. De hecho, ni siquiera creo los seres humanos tengamos libre albedrío y seamos esencialmente diferentes al resto del universo. Todas estas cosas no las creo, pero no por que no quiera creer, simplemente la experiencia, mi educación y mi formación científica me han llevado a no creerlas.

A mí no me importaría creer que cuando muera iré a un sitio mejor, y que volveré a encontrarme con mis seres queridos. Simplemente, no lo creo posible. Igualmente si la homeopatía cura por mí genial, un remedio más al que acudir si me pongo enfermo. El problema es que me piden que lo crea sin darme ninguna prueba. En algunos casos es sencillo, ¿piensas que tu medicamento homeopático cura, digamos, la alergia? Dáselo a muchos alérgicos, estúdialos durante años, ten un grupo de control y en las estadísticas saldrá. Yo no tengo prisa, así que esperaré.

Por supuesto, yo estoy dispuesto a creer en todas estas cosas. En Dios, en la reencarnación, en la homeopatía, en el horóscopo. Además soy muy sencillo de convencer, sólo necesito pruebas. Es evidente que afirmaciones que vayan en contra de lo que sabemos hoy en día requerirán pruebas muy sólidas. Habrá que estudiarlas con cuidado, buscando algún fallo, habrá que repetir experimentos y testearlo todo bien. Lo bueno es que si algo es cierto lo seguirá siendo mañana, y la verdad aguantará todas las pruebas.

Sólo entiendan que la carga de la prueba recae sobre el que afirma, por lo que no tiene sentido que me pidan a mí pruebas de que no hay vida después de la muerte, cosa que es además imposible de probar per se.

Todo esto se puede resumir en la famosa frase de Carl Sagan: "Yo no quiero creer. Yo quiero saber". 

jueves, 28 de noviembre de 2013

¿¿La física cuántica demuestra que hay vida después de la muerte??

En nombre de la física cuántica se dicen muchas cosas y muchas de ellas son soberanas tonterías. Esto es más grave cuando esas tonterías vienen de gente con título que trata de vender teorías, especulaciones o ideas religiosas como ciencia. Un ejemplo es este artículo, de la web RT, que me enseñan por Facebook: La física cuántica demuestra que hay vida después de la muerte

Los que sean lectores asiduos, o me conozcan, sabrán que no soy una persona religiosa. Ya expresé mis opiniones sobre la relación entre el pensamiento científico y la religión en el post La ciencia y Dios. Por supuesto no me importaría vivir eternamente, o quizás sí, tendría que pensarlo. En cualquier caso no es una elección personal mía creer o no en la vida después de la muerte, simplemente no lo creo posible. Por otra parte, según esta noticia no solo es posible, sino que está demostrado y además, ¡lo demuestra mi propio campo de la ciencia! Voy a por champán para celebrarlo. 

Tristemente la realidad es otra. El artículo de RT no es más que la elevación de opiniones, sin fundamento, a la categoría de ciencia. El padre de este despropósito es el doctor Robert Lanza, de la universidad Wake Forest de Carolina del Norte. No es doctor en física (¡sorpresa!), sino en medicina, y sus sesudas conclusiones no han sido publicadas en ninguna revista científica con revisión por pares, con lo que no dejan de ser su opinión. Además, estas opiniones están basadas en medias verdades o, simplemente, falsedades de la física cuántica. 

Según el doctor Lanza los seres humanos "creemos en la muerte porque nos han enseñado a creer que morimos". Frase épica. Resulta que todas nuestras experiencias pasadas no son nada. Yo no viví la muerte de mis abuelos, me enseñaron a creérmela. Sin duda después de esta reflexión se hace difícil continuar la lectura, pero hagámoslo en pro de la divulgación. 

La teoría del doctor se denomina "biocentrismo" y se basa en que la percepción, y la vida, originan el universo y no a la inversa. Como ejemplo cita el experimento de la doble rendija (del que ya hablamos en la entrada sobre coherencia). Vuelvo a poner el maravilloso vídeo del Doctor Quantum que lo explica.





Es cierto que el experimento de la doble rendija muestra la relación entre el observador y el sistema observado. Sin embargo, esto no tiene nada que ver con la conciencia. Si yo preparo el experimento con un ordenador, o incluso con una máquina mucho más simple, y no dejo que nadie lo vea, el resultado será el mismo. Extender una cosa tan sencilla e ilustrativa como este experimento a cuestiones tan esotéricas como el biocentrismo es un acto de perversión intelectual.

Finalmente el argumento del doctor Lanza cambia, y se centra en el multiverso. Ahí vuelve a cometer errores garrafales. El primero es afirmar (no me queda claro si lo afirma él o el periodista, pero es la base de su argumentación) que "los físicos teóricos creen que hay una cantidad infinita de universos en los que diversas variaciones de personas y situaciones existen y ocurren simultáneamente". Terrible. Hay una interpretación de la física cuántica que se llama Interpretación de los Mundos Múltiples. Esta se basa en interpretar los distintos posibles resultados de la física cuántica, como los del vídeo, como resultados reales en distintos universos. Nosotros viviríamos en uno de esos universos, y en otro los experimentos darían resultados diferentes. Como ya he dicho antes, es una interpretación, no es que los físicos realmente creamos que es así. Este es error de concepto es tan común que lo incluí como uno de los puntos de mi Decálogo contra el esoterismo cuántico.

A partir de ese error se erige el biocentrismo. Según el artículo de RT, "Lanza afirma que todo lo que puede suceder sucede en algún momento en todos estos 'multiversos', lo que significa que la muerte no puede existir 'en un sentido real'". Lo que antes era una exageración de una cuestión científica ahora ya es un salto al vacío, sin paracaídas y de cabeza. Nadie puede afirmar que si existieran muchos mundos en ellos se darían todas las combinaciones posibles, o que todo lo que puede suceder sucedería. Estos otros universos, de existir, tendrían leyes físicas como tiene el nuestro, así que lo que ocurriera o dejara de ocurrir dependería de ellas. ¿Quién ha dicho nunca que haya otro universo donde podamos vivir eternamente? Lanza, y sólo él, y sin fundamento ninguno.

Lo siento por quien quisiera encontrar en este artículo alguna respuesta, porque no la hay. Sólo hay especulaciones y esoterismo recubiertos con palabrería científica. Lo siento también por quien lea esa web, RT, buscando información científica de calidad. Mi consejo es sencillo, no la leáis.




martes, 30 de abril de 2013

Precarios por el mundo

La Federación de Jóvenes Investigadores ha montado este maravilloso vídeo con la participación de un servidor.




Precarios por el mundo from FJI Precarios on Vimeo.

domingo, 7 de abril de 2013

Decálogo en contra del esoterismo cuántico

1. La medicina cuántica no tiene base científica ninguna.

El truco más usado por sus defensores es argumentar siempre mezclando conceptos sin sentido de modo que sea difícil explicar todas las falacias al respecto, simplemente porque no tiene sentido en absoluto. Por supuesto, no faltan "facultades" que enseñan esta pseudodisciplina, pero eso no le da validez. Todos los principios en los que se suponen que se basan son falsos. 

Referencias: Este blog o Cuentos Cuánticos


2. La física cuántica no apoya la teoría de la memoria del agua, como defienden algunos homeópatas de Boiron. En concreto la física molecular, que es la que estudia la molécula de agua y  que está basada en la física cuántica, no explica ningún mecanismo por el que el agua pueda tener memoria. Por otro lado, los experimentos de Emoto o Benveniste, los más usados para apoyar teorías esotéricas sobre el agua,  han sido falsados en múltiples ocasiones. 

Referencias: Magonia,  este blog.


3. La física cuántica no habla de dimensiones extra, ni dice que haya múltiples universos. 

Las dimensiones extra no entran en contradicción con la física cuántica, pero vienen de otras teorías aún no aceptadas como la Teoría de Cuerdas. Por otra parte hay una interpretación de la física cuántica, ojo es una interpretación, que trata del tema. Esta interpretación, según una reciente encuesta, sólo es aceptada por un 18% de los especialistas. 



4. No hay efectos no-triviales cuánticos en el cerebro que se sepa. 

Es evidente que si el cerebro está compuesto por átomos, que forman moléculas, estos se describen mediante la física cuántica. Por efectos no triviales nos referimos a propiedades puramente cuánticas, como la coherencia o el entrelazamiento, que puedan tener un efecto medible en el funcionamiento final del cerebro. Efectos como esos se están estudiando en otros sistemas biológicos, pero por el momento no se han encontrado indicadores de que se puedan encontrar en el funcionamiento del cerebro. Mucha menos evidencia se ha encontrado que justifique que es la física cuántica en sí la que explica la conciencia. 



5. La física cuántica no dice que todo está conectado. 

La física cuántica dice que dos sistemas distantes pueden estar conectados de una manera más fuerte que dice la física clásica, al formar un sistema global. Eso es el entrelazamiento. Punto. Sobre eso hay que matizar dos cosas. Primero, eso no quiere decir que lo que se haga en un sistema pueda afectar de manera medible al otro sistema, sólo lo afecta estadísticamente. Segundo, es importante el término "pueden estar conectados". No todo está conectado, sólo puede estarlo. De hecho esta propiedad es muy frágil, y desaparece rápidamente en sistemas no aislados. Por supuesto, usar esto como justificación de cuestiones esotéricas como la telepatía o la astrología no tiene base ninguna.  

Referencias: Este blog (entrelazamiento)


6. La física cuántica, tal y como está actualmente formulada, preserva la causalidad. 

Es decir, no abre puertas al envío de información al pasado ni nada por el estilo. Esto fue recientemente usado para intentar, digámoslo suavemente, atraer dinero a una supuesta investigación que prometía cambiar la suerte de la gente, Cronoaltera. No tiene base ninguna. También han salido recientemente noticias diciendo que científicos (de mi actual instituto) habían mandado información al pasado. Todo incorrecto, por el momento la causalidad sigue siendo un pilar fundamental de la ciencia. 



7. El teletransporte cuántico no tiene nada que ver con el teletransporte de Star Trek, y no es instantáneo. 

Se trata de eliminar un estado en un sitio y crear otro igual en otro sitio. Con esto se entiende que es eliminar una información, y luego crearla en otro sitio, como el que borra su disco duro y luego crea la misma información en un pendrive. No es instantáneo, porque necesita un canal de información clásico, que tiene todas las restricciones de siempre. Este es un ejemplo muy bueno del problema de poner a las cuestiones científicas nombres demasiado fashion

Referencia: Este blog


8. La física cuántica no dice que vivamos en un holograma, ni que todo lo que veamos es una ilusión.

El principio holográfico es una conjetura, no demostrada, que viene de la Teoría de Cuerdas. Por el momento es pura especulación. Eso no significa que no sea interesante, los hechos de hoy en día fueron especulaciones en el pasado, pero mientras pertenezca al mundo especulativo no lo aceptéis como justificación de nada, sobre todo de nada vendible. 

Referencia: Wikipedia


9. La física cuántica no dice que la conciencia pueda afectar al mundo exterior. 

Esta falacia es muy usada por los defensores del "Pensamiento Positivo", según algunos el mero hecho de pensar en algo puede ya cambiarlo. Es falso. La física cuántica afirma que el resultado de ciertos experimentos, no todos, depende de cómo se midan las cosas. Es un principio básico que distingue la física cuántica de la clásica, al poner de manifiesto la importancia del observador. Esto todavía es tema de debate, al ser difícil de explicar como la observación colapsa el estado, y se denomina como "el problema de la medida". Aunque el tema en sí sigue siendo de actualidad, casi ningún científico defiende que sea la conciencia del científico que realiza el experimento la que afecte el resultado, sino el aparato de medida en sí. Muchos ni siquiera consideran esto un problema en sí. 

En lo que sí hay consenso es en que el aparato de medida puede afectar en cuanto a si mides un fotón con una polarización determinada, pero no puede afectar en si vas a obtener un trabajo o no, a no ser que el requisito para obtenerlo sea que midas un fotón con polarización horizontal. 



10. La física cuántica no dice que todo es posible, o que no podemos predecir nada. 

Esto también se escucha mucho, (por Punset entre otros). La física cuántica sí dice que hay cierta información que no podemos obtener, que como mucho podemos predecir la estadística de los resultados de ciertos experimentos. Eso tiene dos matices importantes. Primero, no afecta a todos los experimentos. Hay muchos en los que la física cuántica nos permite saber con certeza cosas que incluso la física clásica no nos permite, como en el experimento de las bombas de Elitzur-Vaidman. Segundo, la física cuántica sí que nos da las probabilidades de los distintos resultados, esto puede parecer poca cosa, pero es muy relevante. Como la mayoría de los fenómenos de nuestra vida son macroscópicos, es decir involucran muchísimos pequeños sistemas cuánticos, la estadística se cumple siempre. Por este motivo surge la física clásica, determinista, donde sí que podemos predecir qué va a pasar en la mayoría de las ocasiones. 

miércoles, 3 de abril de 2013

El pensamiento positivo



En menéame he visto este vídeo sobre una filosofía muy extendida ahora como es la del "pensamiento positivo". No estoy muy puesto en filosofías new age, ni tengo demasiado interés en estarlo, pero hay que estar muy fuera del mundo para no ver continuamente cursos de coaching y cosas similares. También durante mi postadolescencia tuve la desgracia de leer un par de libros de Paulo Coelho y uno de Jorge Bucay, representaron sin duda la mayor pérdida de tiempo de mi vida, peor que tragarse todos los capítulos de Las Supernenas tres veces (que también lo hice, pero me reí un montón).  

Como ya he dicho antes, he visto un vídeo bastante interesante sobre este tema. 




Como no, no falta la mención a la física cuántica. Mi pobre campo se ha convertido en la justificación de todo tipo de falsantes, vendehumos y homeópatas. No voy a entrar a criticar cuestiones que no conozco, como el tal coaching, pero basándome en lo que se dice en el vídeo sí hay ciertas cosas que podemos discutir. 

1. Si bien está claro que una determinada actitud, o pensamiento, nos puede afectar a nuestra manera de ser, y por tanto a nuestra interacción con los demás, tampoco hay que dramatizar. Está claro que hay mucho fuera que escapa a nuestro control, entre otras cosas la actitud de los demás. Un caso más extremo son los fenómenos naturales. Si es cierto lo que dice el vídeo sobre la autora del libro "El Secreto", que afirmó que un tsunami fue provocado por el pensamiento negativo que lo sufrieron, esa mujer vive muy lejos de la realidad y tiene unos principios morales a la altura del betún. 

2. El mensaje de "si lo deseas puedes conseguir cualquier cosa" es, además de falso, peligroso. Primero es falso porque es una frase sin mucho sentido, por mucho que yo me lo proponga no podré escalar el Everest sin oxígeno, con mi asma seguro que me muero a los 7000 metros, pero puedo subir otras montañas más bajas y soy feliz haciéndolo. Por otro lado es simple demostrar que es una premisa falsa. Si mucha gente quiere estudiar medicina, o ganar un premio Nobel, o ser medalla olímpica, todos no podrán conseguirlo, porque es algo competitivo. Si todos los participantes de una carrera quieren ganar, no lo pueden conseguir todos, es de cajón. Da igual si todos aplican el pensamiento positivo, unos lo conseguirán y otros no. Intentar convencer a la gente de que puede conseguir cualquier cosa sólo con desearlo es vender falsas esperanzas. 

3. La física cuántica no tiene nada que ver con esto. Es evidente que esto ya me toca en lo personal, pero alguna gente tiende a creerse ahora cualquier cosa siempre que le digan que tiene que ver con la física cuántica. En resumen, la física cuántica sólo dice que los resultados de ciertos experimentos dependen de si mides una cosa u otra, punto. De ahí cierta gente ha extrapolado a decir que es nuestra conciencia lo que hace que el mundo sea de una forma u otra, y que con sólo pensar en algo ya puedes afectar la realidad externa. Eso es una idiotez sin base científica ninguna, repito, ninguna. 

4. Transmite un sentido de la responsabilidad excesivo. Me parece curioso, porque siempre he pensado que mucha gente tiende a aceptar muy poca responsabilidad. Un ejemplo es cuando uno estudia una carrera sabiendo que tiene un índice de paro muy alto y luego se queja del estado por no encontrar trabajo relacionado con esa carrera. Sin embargo, pasar de eso a decir que si te despiden siempre es culpa tuya por no tener suficiente "actitud positiva" es ir demasiado lejos. Es obvio que puede ser, al menos en parte, responsabilidad del despedido, pero si hay un ERE y echan a media plantilla a la calle, no te sientas culpable. Mucho peor es decir que si no encuentras trabajo es porque eres demasiado negativo, quien diga eso no conoce la situación española ni de lejos. Esto, como dice el vídeo, es peligroso ya que nos transmite la responsabilidad de todo lo que nos pasa. Un ejemplo es como en España ahora se está haciendo tanta publicidad sobre los emprendedores, transmitiendo que si alguien no tiene trabajo es porque no tiene iniciativa, cuando en España emprender es llorar (sobre eso recientemente leí el maravilloso artículo: La gente está hasta las narices de oír hablar de los emprendedores... y con razón). 


En resumen, cada uno tiene su manera de vivir la vida y de ser feliz. 

Como científico, os puedo asegurar que el pensamiento positivo, o negativo, no provoca tsunamis, ni cura el cáncer (aunque está claro que una buena actitud es muy importante para recuperarse de cualquier enfermedad), ni vuestro pensamiento en sí afecta a nada ajeno a vosotros mismos. Por supuesto, la física cuántica no dice nada que se le asemeje, así que no os dejéis engañar. 

Como persona, cada uno tiene su filosofía. La mía es que uno tiene que aceptar las cosas como vienen y luego adaptarse para hacerlas lo mejor posible. No creo que sea cierto que se puede conseguir cualquier cosa que uno se proponga, pero sí es cierto que cuando te propones algo siempre hay bastante gente intentando convencerte de que no lo vas a conseguir, no me preguntéis por qué. Como dice el vídeo una buena postura es el Realismo, intentemos ver las cosas como son, y actuar para transformarlas dentro de nuestras posibilidades. Sobre todo, no tengamos miedo del fracaso, si intentas distintas cosas unas te saldrán, y otras no, lo importante es que seas feliz con las que consigues. 

Be realistic, my friend!

Foto dedicada a los cuanticoesotéricos.

PS: Sobre el tal coaching agradezco si alguien me explica mejor de que se trata. ¿Son simplemente cursos en los que te enseñan a triunfar, algo así como la pirámide del éxito de la película Little Miss Sunshine? Si es así, los que dan esos cursos, ¿son gente que previamente a triunfado en algo o sólo han hecho otro curso al respecto? Si es lo segundo da mucho que pensar. 

lunes, 28 de enero de 2013

Técnicas Montecarlo, la estadística empírica

La estadística es una rama de las matemáticas, evidentemente, que están consideradas como las ciencias puras o exactas, en contraposición de las ciencias empíricas. También es una de las materias que más suele costar comprender, sobre todo en la educación secundaria. ¿Pero realmente está clara esa diferencia entre ciencias puras y ciencias empíricas? Las ciencias empíricas, como la física, basan su conocimiento en los experimentos, si una teoría parece lógica pero no se ve refrendada experimentalmente toca buscarse otra. ¿Y en las matemáticas y la estadística? ¿No se pueden hacer experimentos? 

A día de hoy sí que se puede, y esto viene muy bien a la hora de comprender los conceptos, especialmente en las ramas de estadística y probabilidad. La diferencia es que al ser la matemática una ciencia exacta, siempre se cumple lo que predice, pero igualmente estos experimentos son útiles, porque nos permiten calcular cosas que no sabríamos de otra manera. Vamos a verlo primero con un ejemplo muy típico. 

miércoles, 16 de enero de 2013

Open Access


He aquí un vídeo de PhD Comics, explicando cómo funciona el Open Access.